Entre bulo y bulo me anulo

Las herramientas que los jóvenes deben conocer para combatir el bulo.

Realizado por José Carlos Acosta Mercado

Jóvenes, expertos y periodistas opinan acerca del impacto de la desinformación, el funcionamiento del proceso mental y cómo combatirlas.

La facilidad con la que cualquier joven promedio puede ingresar a una red social, interactuar, crear su perfil e intercambiar información no se ha visto en otras épocas: solo un clic y están ante un mundo digital casi infinito. Es casi imposible analizar todo el flujo de información que día a día se publican en las redes sociales, menos aún verificarlas. Y es ahí donde apunta esta investigación: al bulo, a la desinformación, a las mal llamadas “Fake News”

¿Qué hacen los jóvenes ante la infodemia? 
¿Son capaces de analizar lo que ven en el móvil y saber si es real? 

Los profesionales que entrevistamos nos dan un pantallazo general y se atreven a decir que hay una falta de identidad en las nuevas generaciones que creen “todo”, aunque también uno afirmó que están mejores preparados que nosotros, quienes “a la fuerza” nos vimos sumergidos en el mundo digital, y que ellos ya “nacieron como nativos digitales”.

Esta es una investigación financiada por Internews y Maldito Bulo a periodistas bolivianos que recibieron formación acerca de lo que es el bulo y sus consecuencias en la vida diaria.

ASÍ VEN ELLOS LOS BULOS

Se entrevistó a cinco jóvenes entre 15 a 18 años, tres mujeres y dos hombres, para preguntarles acerca de sus redes sociales preferidas, sus gustos digitales y, obviamente, sobre los bulos. El único criterio que se tomó en cuenta fue que tengan una cuenta en alguna RRSS.

“Me gusta más Instagram por los filtros y por que es más bonito para acomodar”, señaló Alison de la Torre (17 años). Los cinco de decantaron por esta red, que es la más popular entre los jóvenes. Según el estudio Digital 2020 Global Digital Overview realizado por las empresas We are Social y Hootsuite solo en dos años logró duplicar su el número de usuarios. Tiene 1.000 millones de usuarios activos y lo utilizan los jóvenes entre 18 a 24 años. “Siento que para mi es una forma más fácil y sencilla de informarme de cosas que pasan en el mundo, de la vida de mis amigos, una red de información más sencilla”, fueron las palabras de Juan Pablo Hoyos (18 años).

Respecto al ejercicio, se les mostró dos imágenes para que pudieran identificar si eran o no bulos. Además debían argumentar su respuesta. La primera imagen se trataba de Will Smith, famoso actor estadounidense. “Triste noticia, el mundo del cine está de duelo, el actor Will Smith conocido por muchos papeles que interpretó en el cine, fue asesinado en su domicilio…”, acotaba la imagen.

“Dice triste noticia”, comentó entre risas Diana Saracho (18 años) y agregó: “creo que es un bulo, no es de una fuente confiable, tendría que entrar a la página para ver quién lo publicó”. Para argumentar su respuesta, Flavia Salinas (15 años) afirmó que “están mintiendo, no es de una página o alguna red segura para decir que es cierto. Para estar seguro de algo hay que investigar. Si te mandan una foto cualquier hay que quién sabe de dónde la sacaron deja la duda”. La misma percepción tuvo De la Torre: “No explican los detalles, ni el cómo, aparte no se ve confiable”. De igual forma, Ángelo Chávez (18 años) coincidió con los demás y fue más cauto en su primera impresión. “Siempre que veo una imagen así primero no me la creo y salgo con ganas de investigar, por eso no me creo lo primero que veo”, dijo Chávez. Para Hoyos hay que tomar en cuenta que hay una infinidad de información de dudosa procedencia en la nube: “Estamos acostumbrados a que Facebook y en las redes sociales hay muchas noticias falsas”.

Les presentamos la segunda imagen, también con otra figura mundial, pero del fútbol: Lionel Messi cargando un cartel que decía “Evo Narcopedófilo, fuera de Argentina”. Además, tenía el aval de un supuesto medio “Panan Post” que titulaba: “Messi propone echar a Evo Morales de Argentina”.

“Creo que es falsa (…) yo conozco a Messi, he visto sus entrevistas, he visto cómo habla y no creo que él sea una persona que se vaya a expresar de esa manera. Me parece fuera de contexto”, Manifestó Hoyos, quien es un apasionado por el balompié. “No entiendo por qué Messi pediría eso”, Saracho. Un poco dudoso, Chávez apeló a que se tiene verificar primero y dio otro ejemplo con otro futbolista. “Al principio parece verdad cómo lo cuentan, pero… es que cuando veo una imagen así nunca creo. No tiene que ver mucho con el tema, con el futbol, y con Evo. Está en su país pero no tendrían mucho que ver. Como vi una foto de Cristiano con la polera de Creemos (partido político)”, dijo Chávez. Un poco más detallista, De la Torre vio que se cambió el formato, no obstante eso tampoco la convenció. “Ya es distinto el formato y todo, pero igual no creo que Messi salga a decir eso. Aparte siento que ni siquiera estaría enterado de la situación de aquí (Bolivia)”, De la Torre. Ante la pregunta Salinas respondió: “Creo que por lo mismo que la anterior (imagen), no es una fuente segura y cualquier otra persona pudo agarrar y editar la imagen… Se puede notar que el papel está editado”.

Consultados sobre la sensación que tuvieron al ver ambas imágenes coincidieron que les causó confusión. Asimismo, que se tendría que verificar la información para evitar estar desinformados. “(Me siento mal) porque no se sabe si es verdad o mentira”, afirmó Chávez. “Uno ya no sabe en quién confiar”, finalizó De la torre.

LA PALABRA DE LOS EXPERTOS

Fuimos a buscar a dos expertos de la mente y las actitudes para entender como funciona este proceso en la psiquis de los jóvenes. Hablamos con el psiquiatra René Calvimontes y la psicóloga Elena Peña y compartieron sus conocimientos en base a sus experiencias.

“La desinformación que vos tenés no es de los adolescentes, eso se llama epigenéticamente…    La epigenética significa que vos si no has dado a los hijos modelos y modales respecto de crianza, los hijos van a agarrar los que el internet y la sociedad les da”, comenzó Calvimontes, quien ejerce la su profesión hace más de dos décadas. “Nosotros tenemos 72% de analfabetismo funcional, eso significa que la gente sabe leer y escribir pero no lee absolutamente nada. Solamente tenemos el 7%, que hemos hecho un estudio el año pasado, de gente que utiliza el internet y el celular para trabajar. El 83% lo utiliza para chatear y al no tener lectura, ni identidad familiar-social-vivencial, porque tenés el 72% de padres separados y solo el 4% de los padres se ocupan de sus hijos. Y al criarce con la madre, viene un padrastro o una madastra, determinan que aumenta la psicosis patológica juvenil donde ellos no tienen una identidad, por eso viene la palabra adolescentes, adolecer, adolecen de identidad. No son ni niños, ni jóvenes, ni grandes… Y en esa improvisación existencial porque no tienen un rumbo, ellos acogen todo lo que quieren, la basura del internet, el Facebook, y lo toman como suyo porque no tienen absolutamente nada”, señaló Calvimontes.

Por su parte, Peña también habló sobre la identidad de los jóvenes. “Uno busca identificarse con algo, uno busca seguir a un líder… por eso es que hay que tener mucho cuidado, de ver lo que están viendo nuestros hijos. Hay que indagar. Siguen a un líder o aun famoso, quieren ser como ellos y quieren actuar como ellos, comienzan a una ficción en su cerebro, estudian sus conductas… El cerebro va a un ritmo, tiene un proceso, los medios de comunicación cuando vos estás buscando información o estás en un juego, todos los estímulos visuales van rápidos y el cerebro tiene que tratar de ir a la rapidez de los estímulos, eso hace que los jóvenes tengan problemas atencionales”, comentó Peña. Consultada sobre el rol de los padres o tutores mencionó: “La parte fundamental viene desde la casa… en esta pandemia hemos conocido a nuestros hijos, sus debilidades, sus fortalezas, el tiempo en las rrss, si conversa con sus amigos… Ellos están perdiendo hasta la interacción social, nosotros los terapeutas tenemos que enseñarles habilidades sociales” , acotó Peña.

DESDE LA ÓPTICA PERIODÍSTICA

Gerson Rivero va por su tercera década como periodista y le ha tocado vivir el antes y después de la era digital, asimismo, el impacto que tuvo en los medios de comunicación tradicionales. Piensa que las nuevas generaciones ya son nativos digitales y que eso los pone en ventaja respecto a los que nacieron antes del desarrollo del internet y las redes sociales. Afirmó que los bulos están más sofisticados y que más allá de cualquier herramienta como tal, los seres humanos tenemos el cerebro para discernir.

“Probablemente estén más sofisticadas pero siempre existieron. Cuando era niño decían que Los Pimpinelas, ese dúo argentino de hermanos, se corrió el bulo de que querían casarse y que habían pedido una licencia al papa. También nos llegó la noticia que Camilo Sesto tenía leucemia, que se iba a morir y que iba a donar sus ojos para José Feliciano. Como esas noticias habían un montón. Si vamos más atrás está el famoso episodio de HG Wells que a través de la radio dijo que había una invasión extraterrestre y generó un inmenso caos en EEUU en los años 50. Lo curioso es por ejemplo si alguien nos decía que si, como Los Pimpinelas se querían casar, no teníamos quién lo desmienta, sin embargo, hoy en día si tenemos quien lo desmienta y aún así la gente sigue creyendo o sigue queriendo creer. La neurociencia explica un poco esto a través de los famosos sesgos cognitivos, que es esa necesidad que tiene el cerebro (el cerebro consume mucha energía) y se cansa, entonces el cerebro es un poco flojo naturalmente a no ser que nosotros lo forcemos a que vaya más allá. Pero naturalmente prefiere creer lo primero que se le viene y además tiende a identificarse con los demás que creen lo mismo. Eso lo ha descubierto la neurociencia pero en lugar de combatirlo se aplica como un arma de manipulación, sobre todo política y también económica comercial. Eso ahora se junta con el tema de los metadatos, de toda la información que brindan los algoritmos y que nos tienen a todos, prácticamente todos usamos redes sociales e internet. Cualquier elemento que estemos usando, estamos dando datos que forman un perfil acerca de nosotros, inicialmente un perfil como consumidor pero también un perfil político. Entonces en algún lugar del ciberespacio hay gente que sabe la edad que tengo, sabe mi género, mis gustos, mis preferencias políticas y sabe la región por donde me mueve, saben exactamente los pasos que doy. Si ustedes se fijan al final del día pueden buscar en Google y en su celular va a decir todos los lugares en los que estuvieron”, dijo Rivero.

También identificó que hay un efecto a corto y largo plazo del impacto de los bulos, al punto de llegar a un linchamiento social y al genocidio. “Hay un efecto inmediato y hay un efecto mediato a largo plazo. El inmediato puede ser violento, puede generar violencia, recordemos en la época del paro cívico del año pasado, la violencia en Montero se desató por una ‘Fake News’, porque mostraron un supuesto ajusticiamiento de dos mototaxistas que habría pasado en Montero, pero en realidad fue en México. Esto enardeció los ánimos y hubieron muertos. Una noticia falsa puede acabar con la vida de alguien, de algún artista, un funcionario público, de quien sea. Un linchamiento mediático, por ejemplo uno de los miembros de la banda de Botellita de Jerez de México en un portal bienintencionado donde se ponían denuncias de abusos o acosos sexuales, hubo una denuncia anónima que lo llevó a la depresión y al suicidio, un duro golpe para la banda con una trayectoria de 20 años. Nunca se supo, nunca llegó a los estrados judiciales la denuncia, nadie se pronunció, fue una denuncia anónima sin mayores detalles que provocó un suicidio. Esos son los efectos inmediatos que pueden ser en algunos casos trágicos. Lamentablemente vemos que cada vez es más peligroso incluso. Volviendo al tema del paro cívico, se hicieron listas de traidores, esa gente se tuvo que refugiar y esconder, conozco a un par de ellos, porque supuestamente eran de un partido político y no necesariamente lo eran, pero estaban expuestos a un linchamiento mediático sino real. A largo plazo están los relatos que se van construyendo y que generan verdades absolutas que tienen que ver con la discriminación, con la xenofobia, con la descalificación del otro… Volviendo más atrás, el famoso genocidio de Ruanda tuvo un gran impulsor que fue la radio, en ese conflicto de los Utus con los Tupsis hubo una radio que fue fundamental para generar esos ánimos de violencia que terminaron en el genocidio. Eso fue una construcción no inmediata, sino a mediano plazo. Entonces se generan relatos sobre lo que es bueno o lo que es malo, sobre el perfil de ciertos grupos étnicos, hetáreos o cualquier tipo de grupos de la sociedad, en cualquier momento esas tensiones estallan y no son nada bueno para la sociedad”, añadió Rivero.

Finalizó con su opinión acerca de que la herramienta más eficaz que tenemos las personas es el cerebro: “Las herramientas la tienen ahí, es decir que así como hay medios de derecha hay de izquierda, si vos quisieras un equilibrio tendrías que mirar los dos y sacar tus propias conclusiones.

La herramienta siempre será hacer que el cerebro funcione un poquito más, que no se conforme con la primera, no está en lo técnico o en las herramientas, tenemos páginas muy buenas que pueden contrarrestar a la desinformación y ahora se pusieron de moda las famosos páginas que chequean las ‘Fakes News’ y están los libros, se siguen editando libros, están las enciclopedias digitales, hoy hay más que nunca información, el tema es querer ir más allá de lo fácil, de lo que ya está escrito. En ese sentido, la religión creo que ha sido muy dañina, porque nos ha impulsado a creer que todo está escrito y no se puede cambiar. El mundo por el contrario constantemente está evolucionando, es una cuestión de actitud ante la vida”.

Un proyecto financiado por:

Casa Periodística: